El ambiente festivo que se respira en cada esquina, el colorido de sus calles y la sonrisa amable de sus habitantes convierten a la Capital Cervantina de América en una ciudad encantadora.

Guanajuato es nombrada por el Gobierno local como la capital cultural de México. ¡Y no se equivocan!, los grandes eventos y festivales al aire libre que se realizan a lo largo del año en esta ciudad la convierten en una de las más visitadas del país. Tal vez por esa misma riqueza cultural que encierra su nombre y que se vive en sus calles.

Esta vez no fue un destino que escogí, sino al que debí llegar después de una invitación extendida por el Estado para conocer la región. Hasta ese momento, la única referencia que tenía de la ciudad era su nombre, que escuché en repetidas ocasiones en la famosa serie de televisión, también mexicana, protagonizada por el gran Roberto Gómez Bolaños, El Chavo del 8.

Si usted visita esta urbe podrá toparse con algunos de esos festivales, como la Apertura de la Presa de la Olla, un evento que se realiza el primer lunes de julio cuando se abren las compuertas del río para limpiarlo. También podrá disfrutar del Día de San Nicolás de Tolentino, que ya se ha vuelto muy común y se hace todos los 10 de septiembre. Y como buenos mexicanos, no podría faltar la celebración de la Virgen de Guanajuato, que tiene una fecha variable.

Pero su evento más importante es el Festival Internacional Cervantino, celebrado a finales de octubre y el que le ha dado los títulos de Capital Cervantina de América y Cuna Iberoamericana del Quijote. Durante este evento, personas procedentes de países alrededor del mundo se concentran en Guanajuato para disfrutar de muestras de cine al aire libre, música a la calle, especiales de teatro y las aclamadas estudiantinas.

Estas últimas no son más que un recorrido por las empinadas calles de la ciudad donde se narra la historia de cada una de ellas a través de muestras teatrales. Pero además, se enriquecen con baile, música en vivo y una cuota del buen humor que caracteriza a los habitantes del país azteca.

El famoso festival cuenta con un país como invitado especial en cada edición y termina con una buena dosis literaria. Una vez se hace el evento de clausura, se empalma con el Día de los Muertos, una celebración que se hace en todo el país con cultos que varían según la región.

Arquitectura icónica. Recorrer Guanajuato es deleitarse con su arquitectura representada en un conjunto de icónicas edificaciones que invitan a descubrir cada lugar. Un ejemplo de ello es el Teatro Juárez, una imponente construcción que descresta a los visitantes que frente a ella se posan.

Por otro lado, visitar las minas es un plan obligatorio en esta ciudad. Ahí se puede aprender mucho sobre la historia de dicha capital y conocer datos importantes que explican muchos fenómenos, como el hecho de que cada iglesia haya sido construida a partir del descubrimiento de cada mina.

¡Por esa razón hay tantas! Ingresar a ellas cuesta entre 50 y 80 pesos mexicanos, unos $7.000 o $10.000 colombianos.

Un recorrido en bicicleta basta para conocer las calles subterráneas de la ciudad, descubrir la historia que esconden y, además, visitar monumentos e imponentes lugares como la Plaza de la Paz, la casa del cantante y actor Jorge Negrete, o el monumento del Quijote. También la Plaza de San Fernando y el emblemático edificio de la Universidad de Guanajuato, donde subir sus más de 80 escalones es indispensable para apreciar la belleza que esconde la urbe.

Un plan infaltable es ir al mirador del Pipila, ya sea en el funicular, en carro o a pie, subiendo los 140 escalones que conectan desde el centro hasta la punta del cerro. Allí la vista es impresionante, sobre todo si se acompañan de una cerveza michelada o simplemente degustando unos ricos pedos de monja, un chocolate artesanal que se preparan en el Palacio del Chocolate, en Querétaro, y que se han vuelto populares en el país.

Antes de despedirse es obligatorio hacer una visita al Museo de las Momias, un lugar donde los restos humanos, sin importar los años, se conservan. Mi consejo es ir con la firme convicción de que hay que regresar, porque la magia de la ciudad envuelve y los días son pocos para sentir su embrujo.

GASTRONOMÍA

Degustar unos tacos callejeros, gorditas con buen zumo de limón, carnitas, café de olla o pan de muerto, son perfectos para disfrutar la estancia en esta ciudad mexicana que encanta por el ambiente festivo de sus calles y excelente humor de sus habitantes.

AGÉNDESE PARA VISITAR

A finales de octubre y mediados de noviembre son fechas divertidas para visitar esta región. Para estos días se celebra el Festival Internacional Cervantino, el Día de los Muertos, el Festival de Globos de León y el Rally Nacional de Harley Davidson México, uno de los encuentros de motociclistas más grandes de Latinoamérica.

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